lunes, 10 de diciembre de 2007

Gödelia

Fue una suerte de causalidades concedidas; el sueño premonitorio en el cual se le caían los dientes; la mariposa negra reposada en la cabecera de su cama; el ladrido del perro ciego que sin motivo aparente la amenazó a media noche; además, el tipo que cruzó la acera para ofrecerle un descuento en servicios funerarios; todo, incluso el escalofrío que heló su cara y agitó el pulso, todo se concatenaba felizmente. De pronto, nació en ella la certeza. Todo el mundo, incluso ella eran mortales.

2 comentarios:

William Crookes dijo...

Gôdel tiene siempre la razón.
Cantor era otro.

Yo realmente estoy interesado en terminos de anticipacion al indeterminismo del azar.

Me parece que aqui hay informacion filtrada. Y ciertamente este es un comentario serio desde principio hasta el fin.

Hay algo extrannio en esa serie de eventos que tienen que ver con la premonición.

Es la espiral Fibonaccioide, la misma que da a tu ventana sobre la 20?

Sr. Durán dijo...

¿Información filtrada? Eso es lo que usted quiere entrever, estimado William. Pero no mire, ni usted sabe ni ella sabe. Además, uno filtra lo que quiere filtrar.
Por cierto, el espiral referido fue reciente desmenuzado en una línea y echa nudos, mire:

http://www.solarnavigator.net/images/rope_common_knots.png

Por otro lado, yo sólo vine aquí porque nunca entiendo los post. Y a preguntar, de paso, por qué el post anterior tiene cerrados los comentarios.

Besos a ambos.